El calor aumenta debido al cambio climático

Muchos países del sur global, como Argentina, están experimentando las consecuencias drásticas de que, efectivamente, el calor aumenta debido al cambio climático.

A estas alturas, ya resulta claro que el cambio climático presenta riesgos ambientales más allá de cualquier cosa que se haya visto en la era moderna.

El clima ejerce una enorme influencia en nuestras vidas. Determina la naturaleza de cada lugar y, al final, también influye en la cultura y medios de vida de todas las regiones de nuestro planeta.

No es una novedad que cambie, pero sí que lo haga tan rápido

Sabemos que el clima es un sistema, complejo y cambiante, de circulación del aire de la atmósfera en permanente intercambio de energía con el mar y la superficie terrestre, y también sentimos que en otras épocas era muy diferente al actual.

El ex Gobernador de California (USA), Arnold Schwarzenegger, dijo que Donald Trump, como presidente de los Estados Unidos, está cometiendo un gran error en política ambiental, “algún día lamentara su decisión de junio de 2017 de sacar al país del Acuerdo de Paris sobre el cambio climático”.

Cuando pensamos en el daño económico a causa de un planeta más caliente, es importante recordar que no todos los costos son equivalentes.

Hay una gran diferencia entre los costos altos pero manejables, en comparación con aquellos que podrían conllevar eventos catastróficos, como la escasez de alimentos y las crisis de refugiados en masa.

La República de Kiribati, estado insular ubicado en la zona central-oeste del océano Pacífico, podría ser el primer país en desaparecer como consecuencia del cambio climático, o al menos la mayor parte de su territorio, durante el año 2019, afectando a cien mil personas.

Este archipiélago esta compuesto por islas coralinas oceánicas o atolones que cruzan sobre la línea del ecuador, siendo propenso a las inundaciones por el aumento del nivel del mar provocado por el cambio climático.

A ese respecto, Anote Tong, ex Presidente de Kiribati, advirtió que el único futuro para los habitantes es una migración masiva, si lo que buscan es sobrevivir.

¿Cómo será el clima en el año 2020 en la Argentina?

Según los expertos, la temperatura aumentará, en promedio, un grado centígrado en todo el territorio Argentino.

El Noroeste, las provincias cordilleranas de Salta y Jujuy, se registrará el de mayor impacto, con alzas de hasta 1.6º; entre tanto, en el corazón más productivo de la Pampa Húmeda se registrará un incremento de 0.9º.

A simple vista, que la marca térmica de un país como Argentina suba un solo grado puede parecer insignificante. Pero las consecuencias, en verdad, no lo son.

Tal como muestra el pasado reciente, en los últimos 150 años, la temperatura promedio del planeta aumentó entre 0.6º y 0.7º, cuyos efectos no dejan de repercutir: glaciares en retroceso y nieves derritiéndose a mayor velocidad; el mar se calentó al menos 0.6º y las lluvias cayeron en áreas hasta entonces áridas.

Sin ir muy lejos, como suele decirse en la Pampa “tranqueras adentro” de la Argentina el aumento de precipitaciones permitieron que la frontera agrícola avance 200 kilómetros hacia el oeste del país, en una franja que va desde las provincias interiores de La Pampa hasta Santiago del Estero, y que hasta la década del 60 era considerada semiárida y subhúmeda seca.

En esta zona, que ahora es productiva para la agricultura a gran escala, no parece tan claro que durante las próximas décadas siga teniendo condiciones climáticas tan favorables.  El incremento de la temperatura en las próximas décadas ya no estará acompañado por una tendencia sostenida y provechosa de precipitaciones.

Según el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina, la temperatura media anual del año 2018 fue de 18,6°, una anomalía de 0,7° por encima del valor medio anual de referencia, ubicado en 17,9 grados centígrados.

La marca de 2018 le pisa los talones al primer puesto que obtuvo 2017, batiendo el récord con una temperatura media anual de 18,7°C.

Aún si se disminuyeran drásticamente las emisiones de dióxido de carbono y otros Gases de Efecto Invernadero, no variarían demasiado estos escenarios climáticos hasta el 2040, porque las concentraciones de gases perduran largo tiempo en la atmósfera y el ajuste térmico es lento.

La Tierra está sufriendo de fiebre, y esta no es una buena señal. La culpa es de todos. De la sociedad humana, con sus perversiones, su irresponsabilidad, su corrupción, sus intereses, su egoísmo, su hipocresía.

Si la Tierra está molesta, cada vez más enojada, es por culpa de todos. Cada vez le hacemos más daño. Y cuando la culpa es de todos, no significa que ella no sea de nadie en particular. Es de cada uno, según su grado de responsabilidad.

Está en nuestras manos, y sobre todo en las de los decisores políticos, el que las próximas generaciones reciban, como mínimo, el mismo planeta que las generaciones actuales heredamos de nuestros padres.

Todos somos responsables de los cambios que ya hemos provocado en la Tierra, y de los que vendrán.

Cristian Frers

Por Cristián Frers
Técnico Superior en Gestión Ambiental y
Técnico Superior en Comunicación Social (Periodista), Argentina.

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