Características y desafíos del cambio climático en América Latina y el Caribe

Para enfrentar el cambio climático es indispensable modificar los patrones de producción y consumo, así como implementar medidas de adaptación para paliar sus efectos más nocivos.

El cambio climático se manifiesta de diversas formas, en el aumento de la temperatura media global, el alza del nivel del mar, la reducción de la criosfera y las modificaciones de los patrones de precipitación, así como eventos climáticos extremos.

Esto tiene una relación con las actividades humanas y, a la vez, las influye con consecuencias significativas en las actividades económicas y el bienestar social.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), con el apoyo de la Comisión Europea, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente de España, y el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) de Alemania, ha elaborado la publicación “La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe: Una visión gráfica”, con el objetivo de difundir los hallazgos en un formato gráfico accesible y sintético.

La publicación presenta las hipótesis y cifras básicas de la economía del cambio climático en América Latina y el Caribe, buscando contribuir a un mejor diseño, instrumentación y evaluación de las políticas públicas referidas al cambio climático en el siglo XXI.

La meta propuesta por el estudio es transformar el actual estilo de desarrollo y una transición hacia un desarrollo sostenible. Para ello, se presentan nueve tesis y siete desafíos que definen las características del cambio climático en América Latina y el Caribe.

En conjunto, se identifican las características específicas que adquiere el cambio climático en la región, donde destacan:

  • Una paradoja temporal, pues se trata de un fenómeno de largo plazo cuyos efectos serán más intensos en la segunda mitad del siglo XXI;
  • Una condición asimétrica, dado que la región representa menos del 10% de las emisiones mundiales, pero es extremadamente vulnerable a los impactos del cambio climático;
  • Una doble iniquidad, mientras que los estratos económicos de ingresos más altos en la región son responsables de la mayor parte de las emisiones, los estratos bajos son más vulnerables a sus efectos;
  • Las insostenibles pautas de consumo de las economías modernas, a medida que hay una mejora en los ingresos, estos se gastan en nuevos espacios de consumo;
  • Un cambio del enfoque de respuesta, de la inevitable adaptación a la promoción del desarrollo sostenible basado en inversiones resilientes.

A partir de ello se enumeran las tesis y los desafíos que se detallan en la publicación a través de infografías breves y sencillas.

Los desafíos destacan en áreas como el estilo de desarrollo y sus patrones de consumo, la importancia estratégica de las actividades agropecuarias, el patrón de producción energética, la infraestructura y la creciente concentración de la población en centros urbanos, la gestión de los recursos hídricos, los bosques y la biodiversidad, y las costas en relación al alza del nivel del mar.

 

Fuente: CEPAL

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