Presión sin precedentes sobre los recursos naturales del planeta

La nueva edición del Atlas Mundial de la Desertificación revela el fuerte impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas y las posibles soluciones.

El Atlas Mundial de la Desertificación, publicado por Centro Común de Investigación, el servicio científico y de conocimiento de la Comisión Europea, ofrece a los responsables de la toma de decisiones una herramienta para mejorar las respuestas locales a la pérdida y a la degradación de las tierras.

Han pasado veinte años desde la publicación del último Atlas de la Desertificación. Dentro de ese período, han tenido lugar grandes cambios globales en términos de expansión humana y su impacto en el medio ambiente.

Se han logrado avances igualmente significativos en la comprensión de los fundamentos de las interacciones entre el hombre y el medio ambiente. Los autores se enfrentan a la creciente apreciación de la complejidad del fenómeno de la degradación de la tierra y de todos los factores humanos que la impulsan y derivan de ella.

Como consecuencia, en lugar de intentar producir un modelo global integral que no puede proporcionar información local o regional útil, esta tercera edición del Atlas Mundial de la Desertificación ofrece un enfoque que acomoda y abarca estas complejidades y tiene como objetivo proporcionar un marco de información desde el cual buscar soluciones que se ajusten a situaciones locales específicas .

El Atlas ofrece la primera valoración exhaustiva y fundamentada de la degradación de las tierras a nivel mundial y subraya la urgencia de adoptar medidas correctoras. Se centra en la degradación de la tierra y el cambio ambiental mundial en cinco grandes temas:

Patrones globales de la dominación humana. Destacando el papel del Homo sapiens como la principal fuerza impulsora del cambio ambiental global;

Alimentar a una población global en crecimiento. La capacidad de alimentar a 10-12 mil millones de humanos para fines de siglo es uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta la humanidad, creando enormes cargas en la tierra;

Límites a la sostenibilidad. La Comisión Brundtland definió el desarrollo sostenible como “el desarrollo que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. Existen numerosos obstáculos que deben superarse para lograr este objetivo;

Convergencia de la evidencia. Muchos de los cambios ambientales inducidos antropogénicos se pueden medir y su efecto combinado es indicativo de las múltiples tensiones que los seres humanos ejercen sobre la tierra.

Soluciones. Las posibles soluciones a la degradación de la tierra deben identificarse e implementarse en el contexto de las condiciones sociales, económicas y políticas locales.

El Atlas proporciona ejemplos de cómo la actividad humana lleva a las especies a la extinción, amenaza la seguridad alimentaria, intensifica el cambio climático y lleva a que las personas sean desplazadas de sus hogares.

Si bien la degradación de la tierra es un problema mundial, se lleva a cabo localmente y requiere soluciones locales.

Es necesario un mayor compromiso y una cooperación más efectiva a nivel local, así como mecanismos que permitan financiar a los pequeños y medianos productores para contribuir a efectivamente a detener la degradación de las tierras.


Si bien a escala mundial es la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación (UNCCD) quien aborda el problema de la desertificación, la degradación de las tierras, es un problema que concierne a la Convención Marco de las Naciones Unidas para la lucha contra el Cambio Climático (UNFCCC) y al Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD). La importancia de la degradación de las tierras y la desertificación condujo a la adopción del Objetivo de Desarrollo Sostenible 15 y la meta 3 que pretende alcanzar la Neutralidad en la Degradación de las Tierras.

El Atlas ofrece una descripción clara de las causas subyacentes de la degradación en todo el mundo. También contiene una gran cantidad de hechos, pronósticos y conjuntos de datos globales que pueden utilizarse para identificar procesos biofísicos y socioeconómicos importantes que, por sí solos o combinados, pueden conducir a un uso no sostenible de la tierra y a la degradación de la tierra.

 

Fuentes: UNCCD / UE

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