Los desiertos podrían expandirse a causa del cambio climático

El desierto del Sáhara se ha expandido alrededor de un 10% desde 1920, y puede que el resto de los desiertos estén sufriendo el mismo fenómeno.

Los desiertos generalmente se caracterizan por una precipitación promedio anual baja, de 100 milímetros por año o menos. Los investigadores analizaron los datos de lluvia registrados en toda África de 1920 a 2013 y descubrieron que el Sáhara, que ocupa gran parte del norte del continente, se expandió en un 10% durante este período.

“Nuestros resultados son específicos para el Sáhara, pero es probable que tengan implicaciones para el resto de desiertos del mundo“, señala Sumant Nigam, profesor de Ciencias Atmosféricas y Oceánicas, autor principal del estudio.

Los resultados del estudio sugieren que el cambio climático, así como los ciclos climáticos naturales como la Oscilación Multidecadal Atlántica (AMO), causan la expansión del desierto.

La AMO es fenómeno oceánico del Atlántico que se produce en su parte norte y según el cual las temperaturas oceánicas siguen un ciclo de una duración total de unos 70 años. A lo largo de este periodo se produce un máximo y un mínimo de temperaturas. El patrón geográfico de expansión varió de estación en estación, y las diferencias de temperatura más notables se dieron en los límites norte y sur del Sáhara.

“Los desiertos generalmente se forman en los subtrópicos debido a la circulación de Hadley, a través de la cual el aire se eleva en el ecuador y desciende en los subtrópicos”, explicó Nigam. “Es probable que el cambio climático ensanche la circulación de Hadley, causando el avance hacia el norte de los desiertos subtropicales. Sin embargo, el avance del Sáhara hacia el sur sugiere que también están influyendo otros fenómenos“.

El Sáhara es el desierto de clima cálido más grande del mundo. Como todos los desiertos, sus límites fluctúan con las estaciones, expandiéndose en el invierno seco y contrayéndose durante el verano más húmedo.

El límite sur del Sáhara colinda con el Sahel, la zona de transición semiárida que se extiende entre el Sáhara y las fértiles sabanas más al sur. El Sáhara se expande a medida que el Sahel retrocede, afectando los frágiles ecosistemas de praderas y las sociedades humanas de la región. El Lago Chad, que se encuentra en el centro de esta zona de transición conflictiva por el clima, sirve como un indicador de las condiciones cambiantes en el Sahel.

“La cuenca del Chad cae en la región donde el Sáhara se ha deslizado hacia el sur. Y el lago se está secando”, explicó Nigam. “Es una huella muy visible de la reducción de las precipitaciones no solo a nivel local, sino en toda la región“.

Los investigadores concluyeron que estos ciclos climáticos naturales representaron aproximadamente dos tercios de la expansión total observada del Sáhara. El tercio restante se puede atribuir al cambio climático, pero los autores señalan que se necesitan registros más largos que se extiendan a lo largo de varios ciclos climáticos para llegar a conclusiones más definitivas.

Los resultados del estudio tienen implicaciones de largo alcance para el futuro del Sáhara, así como para otros desiertos subtropicales de todo el mundo. A medida que la población mundial crece, una reducción de la tierra cultivable con lluvias necesarias para apoyar esos cultivos podría tener consecuencias devastadoras.

 

Fuente: ABC.es

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